Es la cruel realidad que no me deja respirar en paz.
Jamás me había sentido así por nadie, por nada jamás. Lo nuestro duro más de lo que había pensado, y al mismo tiempo duro menos de lo que había planeado. Y querido ex amado mio, no me da pena decir que te sigo amando y capaz más de lo que lo hice ayer y antes de ayer. No me arrepiento de nada; fuistes lo mejor que me paso. Me distes alegría y me hicistes contener una misma sonrisa todo un mismo año. Eso núnca jamás alguien lo había logrado. Pero así como me hicstes sonreír, me hicistes llorar, y se que me volverías a hacer sonreír si tan solo estuvieras... Te prometo no olvidarme de vos, no dejarte herir, no molestarte más, prometo amarte y odiarte tanto como pueda. Te dejaré libre, pero deseare tu regreso cada mañana que despierte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario